febrero 03, 2013

Personajes famosos en la cola del Aeropuerto


Recientemente durante un viaje por carretera hacia el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, tuve la oportunidad de conversar con el chófer que me estaba prestando el servicio y nos pusimos a comparar las instalaciones de nuestro país con otras ciudades, las costumbres y el comportamiento de nuestra gente. Como el camino era largo nos dio tiempo de hablar en relación a la conducta que asumimos cuando estamos en algún aeropuerto, o de qué forma, nos portamos cuando estamos a punto de comenzar un viaje, en caso de que este sea por negocios, por placer, o una simple rutina para desplazarnos a nuestros lugares de trabajo.

Al llegar al aeropuerto fue inevitable quedarme en la cola analizando los diferentes tipos de personalidades y sus comportamientos en común, a tal punto que durante el tiempo que pase esperando mi vuelo, no hacia otra cosa que comparar y estudiar la relación que guardan las personas en común, indiferentemente del país en que nos encontremos.





“Por eso creo que nuestro destino de viaje no siempre será el lugar donde lleguemos, sino la forma como veamos las cosas”

Al regresar de mi viaje quise hacer una lista de las cosas más recurrentes que había notado en ambos aeropuerto y algunas que recordaba o me venían a la mente, por la frecuencia que me ha tocado verlas y muchas veces comentamos sin darnos cuenta que estas historias son fotografías literarias, de cada uno de nuestros viajes.

Personajes que nunca faltan, durante la cola para abordar un vuelo en cualquier Aeropuerto Venezolano y extranjero…

El maletero o portero: Ese Personaje casi folklórico que nos recibe con las maletas al bajarnos del taxi, para indicándonos el camino, siempre nos ofrece ayuda con el equipaje y cualquier otra información adicional que no le hemos preguntado,  pero él está acostumbrado a responder a todos los visitantes y quienes llegan al sitio maleta en mano, en la mayoría de las veces, limpian zapatos y hasta se ofrecen para cambiar divisas. Casi siempre están “uniformados” o parecen estarlo, aunque su apariencia sea más parecida a la de un funcionario público y su vocabulario en primer orden, le hace honor a la tierra donde estamos. Cualquiera diría que lo ha visto en otra parte o ya le hemos conocido antes porque su aspecto y su conducta nos hace pensar que ya nos había atendido en otra ocasión anterior.

El experto en colas o viajero frecuente: En toda cola encontramos alguien que aparenta o dice ser un frecuente viajero y conocer todos los detalles del aeropuerto, sus trámites, los defectos, la puerta o rampa en mejores condiciones, el operador más lento o incluso llega a alardear de conocer a todos quienes trabajan detrás del mostrador, los horarios de las aerolíneas y hasta las frecuencias de los vuelos que hacen escala ese día, el nombre del piloto que sale con la chica de la taquilla, el señor de bigotes que atiende en la venta de periódicos y cualquier ocurrencia que se le venga a mente mientras dure la cola para nuestro chequeo o abordaje.

La típica conversadora: En estas colas nunca falta la señora que siempre se las ingenia para hablar, hablar y hablar , con cualquiera que esté cerca o por lo menos al alcance del tono de su voz, generalmente dicharachera, pero siempre con esa imperante necesidad de ser escuchada, y hablar del trámite en cuestión, el motivo de su viaje o todo cuanto le preceda en su vida, sus nietos, sus viajes anteriores, la bolsita de comida que lleva para comer durante el vuelo, los precios de los pasajes, el gobierno, el clima, la diferencia monetaria, la oferta hotelera ETC, cualquier tema será bueno para socializar y hacerle compañía a una larga conversación durante el tiempo que pases en la cola.

La mujer embarazada: En el próximo viaje que hagan fíjense en esto, y noten que es totalmente cierto, toda cola en cualquier lugar del mundo tiene una mujer embarazada, pareciera que hay una especie de propaganda o campaña, donde ellas reciben el apoyo necesario para viajar y pasearse por todas las filas hasta que alguien (generalmente un oficial de la línea área) les permite adelantarse en el proceso, para no estar demasiado tiempo de pie.

El niño recién nacido: Si bien es cierto que hay mujeres embarazadas, también hay niños recién nacidos y ambos pueden pasear de fila en fila, atormentando al resto de pasajeros o abriéndose paso, por cortesía o por evitarse en muchos casos la inquietante conducta de quien parece tener la energía suficiente para encender el avión y hacernos volar a todos con sus gritos y carreras impulsivas. Mientras la mamá conversa con una amiga, lee la última revista de farándula o simplemente está entretenida con su teléfono inteligente.

El primerizo (Young): Nunca falta el joven, que viaja por primera vez y cada dos minutos tiene una pregunta acerca de su viaje, los requisitos que necesitara al momentos de registrarse, o que tanto conocemos el destino y cómo podemos orientarlo, recomendándoles lugares donde pueda disfrutar su viaje, sin gastar el poco dinero que tiene previsto gastar durante sus improvisadas vacaciones. Este personaje por lo general es muy fácil de reconocer porque siempre esta vestido como si ya hubiera llegado al destino, donde apenas nos estamos embarcando.

El dueño de la tecnología (Nerd): Muy parecido al primerizo, en todos los viajes, siempre me encuentro al pasajero que parece haber traído la mitad de su oficina para el viaje y durante toda la cola no hace otra cosa que hablar de las estadísticas, conversión monetaria, horarios de otros vuelos, el clima en la ciudad destino, lugares de moda, festivales, y un sinfín de opciones, que ha logrado descargar desde su tablet, teléfono inteligente, computador personal, o lo que muchas veces es peor “me los dijo un primo, de un amigo, que viajo la semana pasada”.

Los recién casados o extrovertidos: Aquella pareja que pareciera no poder esperar su destino para hacer manifestaciones de sus sentimientos y expresan con su conducta la emoción de haber logrado salir de casa para una anticipada luna de miel, donde a juzgar por el “calor” de su conducta, para su próximo viaje estarán en la cola de la chica embarazada.

Los prevenidos: En cada viaje me tropiezo con ese grupo familiar que durante toda la cola pasan horas, revisando y haciendo memoria de todo cuanto metieron o dejaron de meter en la maleta, papeles, documentos, traje de baño, cámaras, audífonos, cepillo dental y cuanto puedan recordar antes de subir al avión, y en la mayoría de los casos mandan al sobrino o el más joven de la cola para comprar cualquier cosa, en la tienda de conveniencia más cercana “porsiacaso”.

La asistente de abordaje: Cuando finalmente llegamos a counter o mostrador, nos encontramos con ese personaje que en lugar de recibirnos con una fresca sonrisa para darnos la bienvenida y mostrar su complacencia por haber confiado en los servicios de la aerolínea donde ella trabaja, no podemos disimular nuestro asombro al verla con cara de funcionario público, molesta por la enorme cantidad de pasajeros que ha tenido que atender durante una breve jornada de trabajo, que por la hora, apenas está comenzando.

Luego de haber evaluado y superado estos escenarios me subo al avión y llegó a mi destino convencido que los Venezolanos somos muy especiales, pero nada tenemos que envidiarle a los turistas de cualquier otro país. Incluso cuando se trata de vuelos retrasados y operadores con cara de pocos amigos, lamentablemente también encontramos muchas coincidencias.

…será hasta el próximo viaje !


Los invito escribir cualquier otro personaje que haya olvidado y dejen sus comentarios, para reírnos un poco, cuando tengamos que hacer una cola junto a ellos.


Hugo Santos, se define como un publicista dedicado a la hotelería, actualmente escribiendo para su blog acerca de la industria hotelera, el marketing, y el manejo de las redes sociales. Permanentemente activo y enfrentando a diario el contacto con los clientes, como su principal fuente de inspiración, mientras logra publicar su próximo libro "Ensayo de Marketing Turístico en 70 pag.´s"

Este articulo y cualquier otro publicado en mi blog puede ser reproducido y utilizado como referencia, siempre y cuando se mencione la fuente.