El enfoque de la nueva gerencia
Moda, Necesidad… Realidad, Las más
exitosas corporaciones y empresas del mundo actual, ensayan hoy en día nuevos modelos
en el desarrollo de sus procesos internos, buscando incentivar la productividad
y reducir sus costos. Utilizando el tiempo con criterio de insumo básico no
renovable; ganar en velocidad de respuesta sin descuidar la calidad, viendo hoy
las oportunidades de negocio que deparan el mañana y acertar en la toma de decisiones,
son solo algunos aspectos a considerar para alcanzar un único objetivo:
“sobrevivir en un panorama económico
que poco ayuda a la planificación y que torna a los consumidores y usuarios de
servicio cada día mas racionales y menos emotivos”
¿Cuál es entonces el mejor camino
para alcanzar las metas propuestas? Existe acaso algún modelo gerencial
estandarizado que se adapte a las necesidades de cualquier compañía?
Cada modelo es un mundo. Pero en todos
por igual, llámese “calidad total”, “reingeniería”, “empresa de alto desempeño”,
“just in time” y las técnicas gerenciales de comparación “benchmarking” o “best
practice” – los factores claves giraran siempre en torno a la CAPACITACION Y
CRECIMIENTO DEL RECURSO HUMANO, la adaptabilidad a las nuevas tecnologías y al
trabajo en equipo, allí estará el principio del éxito.
A la par de recordar que ninguna técnica
debe ser adoptada al ultranza ni de forma dogmatica, los teóricos de la
gerencia moderna destacan el papel fundamental que juegan los valores, la misión
y las orientaciones estratégicas de cada empresa. Y señalan además que es
imposible lograr un giro hacia la productividad con calidad, si estos tres
elementos no entran en concordancia con los cambios que se desean implementar.
Es por esto que muchas empresas
se enfocan en contratar o invertir importantes sumas de dinero en evaluaciones
y procesos de desarrollo de gestión, pero no cuidan su personal, ni evalúan los
planes de expansión a mediano y largo plazo, dejando de lado su capacidad,
aptitud, habilidades y destrezas en un segundo plano, donde en lugar de ocupar
una posición de vanguardia se pierden en un abismo desatinado que muy pronto
los coloca muy lejos de sus metas iniciales.
Ante el riesgo de perder la visión
del equipo y la amenaza con descentralizar las unidades de negocio, habrá que
redefinir lo que se entiende por planificación estratégica, redefiniendo sus
estructuras para hacerlas eficientes: reduciendo sus plantillas, transformando
sus organizaciones, mejorando y actualizando los procedimientos y redefiniendo
su negocio en función de nuevos segmentos de mercado.
El exceso radica en que, si bien
es necesario reducir costos, esa no puede ser la tarea exclusiva. De lo
contrario, se comienza quitando grasa y se termina quitando musculo, lo que llevaría
cualquier negocio a una anorexia corporativa, achicando la empresa en lugar de
mejorarla.
En definitiva, lo que un buen directivo
requiere para predecir el futuro no es una bola de cristal, sino poseer un
lente gran angular, para poder observar constantemente lo que está ocurriendo
dentro y fuera de las fronteras de su negocio. Ponerlo en practica y anticiparse a los movimientos del mercado, sera su gran reto.
Hugo Santos, se define como un publicista dedicado a la hotelería, actualmente escribiendo para su blog acerca de la industria hotelera, el marketing, y el manejo de las redes sociales. Permanentemente activo y enfrentando a diario el contacto con los clientes, como su principal fuente de inspiración, mientras logra publicar su próximo libro "Ensayo de Marketing Turístico en 70 pag.´s"
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