enero 04, 2016

Síndrome posvacacional


Para muchas personas reencontrarse con la rutina, después de un placentero viaje o muchos días de vacaciones, puede ser una experiencia muy desalentadora. Según las estadísticas realizadas a viajeros frecuentes, las maletas además de regalos, ropa sucia y bolsillos vacíos, también incluyen una resistencia enorme para retomar las obligaciones. Por eso se llama síndrome posvacacional y a continuación trato de explicarles cómo sobreponerse.

Haber disfrutado un “recreo” por corto que fuera nos deja la sensación de libertad y plenitud y esto afecta a muchas personas por igual, independientemente del grado de responsabilidad que tengan o la cantidad de días que hayan durado sus vacaciones.





…Volver al trabajo luego de las vacaciones ?

“…una de cada tres personas experimenta esta pesadez anímica que pone en jaque el entusiasmo por enfrentar nuevamente la cotidianidad”

En los catálogos o récipes médicos no existe claramente una patología definida, pero, básicamente se refiere a una pérdida de energía, que se traduce en apatía y muchas veces en depresión.

El SP (síndrome posvacacional) tiende a manifestarse en personas con rango de edades entre los 25 y 40 años y por lo general ataca a los individuos sensibles, con tendencia al perfeccionismo y en su mayoría habitantes de países con menos estado de bienestar, que los sitios visitados.

¿Que la motiva? El psicólogo venezolano Cesar Landaeta, explicó en uno de sus libros, que cuando se hace un alto en nuestra demandante agenda, el individuo se despoja de imposiciones como “el cumplimiento de horarios, hábitos, ritmo de sueños y exigencia laboral, todo tiende a moverse con más lentitud y flexibilidad, con esto es posible que las personas sientan más placer y quieran mantenerse en este estado.” Cuando la realidad se impone y se renuevan las exigencias, aparece una respuesta de rechazo a la rutina.

Lo importante es que las personas no permanezcan en esta languidez por más de dos semanas, puesto que debería existir una progresiva adaptación a la rutina. En todo caso, lo verdaderamente normal sería que las personas tuvieran flexibilidad mental suficiente para adelantarse a los hechos y pre-adaptarse a los cambios.





Técnicas para evadirlo


  1. - Establezca una agenda flexible de sus obligaciones, durante los primeros días y tómese su tiempo para ponerse al día con lo sucedido, durante su ausencia.
  2. - En lo personal, el que más recomiendo, es utilizar un pequeño álbum de fotografías o fondo de escritorio con las fotos de los mejores momentos de sus vacaciones, (o incluso con fotos de su próximo destino) eso lo motivará nuevamente y lo llenará de energía para seguir con sus metas laborales.
  3. - Un reconocido estudio español, refiere que “la vida no se disfruta tanto por el descanso como por el arte del trabajo gustoso”, tomando en consideración que el trabajo es lo que prevalece y no hay trabajo más agotador que aquel que se hace sin ningún orden o entusiasmo.

Luego haber explicado estos síntomas y aceptar la realidad, frecuentemente repito la frase de Confucio, famoso, pensador y filosofo chino ...

  
Escoge un trabajo que te guste, y nunca tendrás que trabajar 
ni un sólo día de tu vida.” 



Hugo Santos, se define como un publicista dedicado a la hotelería, actualmente escribiendo para su blog acerca de la industria hotelera, el marketing, y el manejo de las redes sociales. Permanentemente activo y enfrentando a diario el contacto con los clientes, como su principal fuente de inspiración, mientras logra publicar su próximo libro "Ensayo de Marketing Turístico en 70 pag.´s"
Este articulo y cualquier otro publicado en mi blog puede ser reproducido y utilizado como referencia, siempre y cuando se mencione la fuente.

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