diciembre 05, 2015

De gastronomía y buenos modales


Luego de haber publicado recientemente un artículo sobre los mesoneros y sus habilidades para vender, y en el entendido que la hotelería siempre nos ofrece un espacio fértil para brindar servicio en la mesa y atender frecuentes sibaritas, me hicieron llegar este breve y humorístico artículo sobre la conducta de un mesero y un particular cliente.




UN PAN CON QUESO
(Original de Antonio Crema)

-Un pan con queso, por favor
-¿Pan cuadrado o pan largo?
-Largo
-¿Frio o caliente?
-Frio
-¿Queso blanco o amarillo?
-Amarillo
-¿Lechuga?
-No
-¿Mayonesa?
-Tampoco
-¿Le echo salsa de tomate?
-No
-¿Mantequilla?

Había llegado el momento de demostrar que yo también tenía mi personalidad

-Mire joven – dije quizás un poco bruscamente- yo lo que quiero es un pan con queso

-Eso ya lo dijo – al parecer mi personalidad no le impresionó- nada en lo mas mínimo; y repitió, imperturbable- ¿mantequilla?

-No

-¿Una rueda de tomate?

Indignado, no conteste. Le puso dos rueditas de tomate,

-¿Un con leche?

-No, - pero ya yo sabía que no podía seguir combatiendo

-¿Marrón?

-No

-¿Jugo de naranja, toronja, melón?

-Afortunadamente entro un señor en guayabera

-Un lomito a la Richelieu – dijo, mirando una mosca

-Enseguida. Señor

-Nada de coles de Bruselas

-Por supuesto que no. Y es que no se me ocurriría

-Y un Martini seco, con leche descremada

-Volando

-Terminamos de comer simultáneamente.

-El de la guayabera preguntó:

-¿Cuánto es?

-Dieciocho

-Toma; quédate con el vuelto. -  Y se fue.

-Traté de imitar la voz

-¿Cuánto es?

-¿Qué tiene – pregunto el anormal, sacando una libreta y un lápiz

-Un pan con queso – dije humildemente

-¿Pan largo o pan cuadrado?

-Me levante. Lo miré. Me miró

-No voy a volver a empezar – dije, con firmeza

-¿A empezar qué? – preguntó distraído

-El cuento del pan

-No lo conozco; debe ser bueno, ¿Cómo es?

Ahora cada vez que voy a una fuente de soda y pido Truchas a la Paganini -sin setas al estragón, naturalmente- mis amigos me critican. Dicen que soy un "snob", un cursi.

El hecho es que me sirven más rápido, sin preguntar tanta zoquetada. Y me cobran dieciocho bolívares. Y yo les doy veinte y les digo:

Quédese con el vuelto.


... Mas allá del tono humorístico, el escenario planteado nos permite ver el tipo de atención que podemos darle a diferentes clientes, o el comportamiento que tiene un mesonero frente a un cliente cuando no es de nuestro agrado o desconoce nuestro producto. Por esta razón es importante entender y darle a conocer a todos los prestadores de servicio independientemente del rango o jerarquía que tengan, la importancia de escuchar a nuestros clientes y prestarle una excelente atención para poder complacerlo y exceder sus expectativas.

NOTA DEL EDITOR: Obviamente por la cantidad expresada en el precio de los productos, este articulo fue escrito hace muchísimo tiempo.



Hugo Santos, se define como un publicista dedicado a la hotelería, actualmente escribiendo para su blog acerca de la industria hotelera, el marketing, y el manejo de las redes sociales. Permanentemente activo y enfrentando a diario el contacto con los clientes, como su principal fuente de inspiración, mientras logra publicar su próximo libro "Ensayo de Marketing Turístico en 70 pag.´s"

Este articulo y cualquier otro publicado en mi blog puede ser reproducido y utilizado como referencia, siempre y cuando se mencione la fuente.